Las inyecciones más beneficiosas: el sexo, la salud y la esperanza de vida

 
Las inyecciones más beneficiosas: el sexo, la salud y la esperanza de vida

¿Han pensado ustedes en la influencia que tiene la vida sexual en nuestra salud? No, no estamos hablando de enfermedades de transmisión sexual. La satisfacción sexual, la regularidad de la vida sexual, el sexo con la pareja estable o, simplemente, contactos casuales para hacer el amor. Se trata del componente sexual de su vida desde el punto de vista de la salud, igual que se suele hablar, por ejemplo, de la dieta sana. Vamos a examinar el tema desde este ángulo.

La longevidad y la salud siempre han sido temas muy populares. ¿Qué estilo de vida adoptar para no caer enfermo y llegar al final de la vida sano y sintiéndose joven, aun después de haber alcanzado más de cien años de edad? Es algo que preocupa a mucha gente. Una dieta sana, nada de vicios, vivir en un entorno saludable, practicar deporte de una manera regular... Es algo de lo que se habla y se escribe constantemente. Pero hay otro factor, uno de los más importantes, al que por razones desconocidas se le da mucha menos publicidad. Este factor es el sexo. Eso es, el sexo, practicado activamente, con regularidad y de una manera plena.

En varios países los científicos han llevado a cabo muchas investigaciones sobre el tema, centrándose en cuestiones de salud. Los datos científicos obtenidos en Estados Unidos, Inglaterra, Japón, Alemania, Suecia y Australia permiten llegar a conclusiones inequívocas: pocas cosas son tan importantes para la salud como el sexo. 

Para no atiborrarles con demasiada información especializada y no abusar de terminología médica, voy a señalar brevemente solo los aspectos más importantes. RESUMIENDO:

El sistema cardiovascular

Los médicos estadounidenses, ingleses y japoneses han estudiado esta cuestión en profundidad. Y todos los estudios demuestran indudablemente que hacer el amor con regularidad es la mejor prevención para el corazón y los vasos sanguíneos. Se dice que practicando sexo tres veces a la semana, se reduce dos veces el riesgo de infarto o ictus en los hombres, puesto que cada acto sexual no solo supone una gran descarga de hormonas en la sangre, sino también una pequeña sesión de entrenamiento para el corazón. La sangre que pulsa con fuerza en las arterias aporta mucho oxígeno y sustancias beneficiosas a los órganos interiores, acelera todo el metabolismo y extrae más rápidamente las toxinas.

El sistema inmunitario

Los investigadores estadounidenses han demostrado que es posible aumentar considerablemente el nivel inmunitario gracias al sexo. Descubrieron que la gente que hace el amor con frecuencia se contagia de gripe tres veces menos que los que practican la abstinencia. Naturalmente, lo mismo se aplica a otras enfermedades infecciosas, no solo a la gripe. Y por muy extraño que parezca, el sexo practicado regularmente aumenta también la resistencia ante las enfermedades infecciosas de transmisión sexual. Y todo ello, gracias a la fuerza del sistema inmunitario.

Resistencia ante el estrés

El sexo es un potentísimo antidepresivo, y en ello consiste una de sus características más importantes. Tiene un enorme poder antiestresante, aumenta la estabilidad psicológica de la persona, nos quita la sensación de ansiedad, produce un efecto beneficioso sobre el estado psicológico y estabiliza el funcionamiento del sistema nervioso en general. Un estudio titulado «El sexo como el mejor remedio contra el estrés», llevado a cabo por el psicoendocrino alemán Walter Rinder, ha demostrado que, mientras hacemos el amor, nuestro organismo se distancia de la situación traumática en la que se encuentra y se sintoniza con la llamada «onda de felicidad», lo cual se explica con procesos hormonales que tienen lugar en el organismo.

Para las mujeres el sexo tiene otro factor positivo, que consiste en que el esperma masculino actúa como antidepresivo debido a su composición química, algo que comprueba toda una serie de investigaciones científicas, llevadas a cabo, por ejemplo, por investigadores alemanes y estadounidenses.

Hablaremos con más detalle de los efectos antiestresantes del sexo en el artículo «El SEXO como el mejor antidepresivo».

La prevención de las principales enfermedades

Enfermedades cardiovasculares, cáncer, cirrosis de hígado, enfermedades pulmonares y del tracto digestivo... La medicina actual afirma con cada vez mayor seguridad que estas vienen provocadas por alteraciones psicosomáticas, es decir, provocadas por el estrés. Por lo tanto, el estrés tiene que ver prácticamente con todas las causas principales de la muerte. Ahí volvemos a los resultados del estudio alemán. Teniendo en cuenta que el sexo es el mejor método de prevención del estrés, una vida sexual plena reduce considerablemente el riesgo de enfermedades psicosomáticas y, por lo tanto, de todas las enfermedades más peligrosas. 

Adicionalmente, hay que señalar que hacer el amor con frecuencia ayuda a aumentar también la resistencia al dolor y sirve de prevención de la diabetes tipo 2 y las migrañas. Así que las conclusiones son evidentes.

Aumento de la actividad cerebral

Tal y como afirman los científicos, el buen sexo puede hacernos más inteligentes, puesto que influye positivamente en la actividad cerebral. Esta es la conclusión a la que llegaron investigadores australianos, así como científicos de la Universidad del Estado de Maryland (EE. UU.), que descubrieron que existe una relación directa entre la actividad sexual y el aumento de la capacidad de pensar. Los británicos también han confirmado el impacto positivo del sexo sobre el cerebro, al afirmar que los orgasmos regulares fortalecen la memoria a largo plazo y aumentan la capacidad de aprendizaje de la persona.

Forma física

Está comprobado científicamente que el sexo activo mejora la forma física y resulta tonificante para todo el organismo.

Una vida sexual intensa y regular, si no sustituye, como mínimo, complementa las dietas y el ejercicio físico. Y es que hacer el amor ayuda a perder peso y a fortalecer los músculos del cuerpo. Según las investigaciones de los científicos británicos y estadounidenses, cuando hacemos el amor activamente, quemamos una media de 200 calorías, lo mismo que con 20 minutos de ejercicio en la cinta de correr. La misma energía se gasta con 40 minutos de natación o una hora de ciclismo. El pulso puede subir a 120-150 pulsaciones por minuto, la respiración se acelera el doble. Por lo tanto, se trata de un buen entrenamiento.

El sexo tonifica y fortalece muchos músculos. El mayor esfuerzo recae en la cintura y las caderas, zonas en las que la grasa se concentra en primer lugar. Además, en los hombres el sexo favorece la producción de la testosterona, hormona que estimula el fortalecimiento de los huesos y el crecimiento de la masa muscular.

Salud emocional

También existe un término así. Se refiere al buen humor de la persona, su optimismo, su percepción positiva de la realidad circundante, algo que también influye en la productividad, la sensación de paz interior, las relaciones con otras personas, la calidad del sueño, la capacidad de superar dificultades o problemas mayores. Se trata de que a la persona le brillen los ojos y que su aspecto general exprese claramente que está contenta con su vida. Normalmente, una persona sexualmente satisfecha goza de un alto nivel de salud emocional y se ve menos afectada por alteraciones nerviosas que los que se ven obligados a la abstinencia o se ven limitados en el ámbito sexual. Es tan evidente que no necesita comprobación científica, aunque este tipo de estudios se han llevado a cabo en varios países.

El efecto rejuvenecedor y la esperanza de vida

El sexo activo no solo mejora nuestro estado físico, sino también nuestro aspecto. Fortalece el esmalte dental (con lo que se reduce el riesgo de caries), aumenta la elasticidad de la piel y la tonifica, reduce el riesgo de aparición de arrugas, mejora la estructura del pelo y de las uñas. Es algo que ocurre sobre todo a las mujeres, gracias a los procesos hormonales estimulados por el sexo. Estas conclusiones están confirmadas por estudios correspondientes llevados a cabo por un grupo de científicos estadounidenses.

Pero, quizás, la característica más importante del sexo sea esta: el sexo prolonga la vida. Los científicos ingleses y suecos han hecho investigaciones especiales al respecto. Según los datos obtenidos, la gente que hace el amor al menos tres veces a la semana, se siente y aparenta, de media, diez años más joven que gente más pasiva de la misma edad. Las conclusiones de los científicos son inequívocas: si uno quiere vivir muchos años, hay que hacer el amor con regularidad.

© Andrey Rider

Si le ha gustado la línea de mi pensamiento o como escribo, en general, probablemente le encantará leer mis novelas, relatos y cuentos.

Novela «The MASK or the Formula of a Perfect Wife»Serie Una mirada a través de las cortinas. Colección de relatos eróticos n.º 1Serie Una mirada a través de las cortinas. Colección de relatos eróticos n.º 2Serie Una mirada a través de las cortinas. Colección de relatos eróticos n.º 3Serie Una mirada a través de las cortinas. Colección de relatos eróticos n.º 4

Comentarios

todos los derechos reservados © andreyrider.es, 2017